Las metamorfosis de Lilith
Hoy se ha acontecido mi primera transformación en serpiente del año. Pero yo no me transmuto en pitón o en cobra siquiera. No, aparentemente, paso de estado nervioso normal al estado Basilisco, la reina de las Serpientes . Bien, resulta que al final le han quemado los nervios a una servidora. Siip, están completa y totalmente chamuscados.Porque mira que es difícil que me altere visiblemente. Otra cosa no, pero tomarme las cosas con calma, me las tomo -incluso demasiada calma a veces-. Además, en mi favor debo decir que antes que yo, todo el mundo ya se ha hartado de cierto ente viviente.
En el culmen de semejante cabreo, me han salido escamas en la piel, se me han prolongado los colmillos -que irremediablemente han comenzado a destilar veneno-, achatado la nariz y bifurcado la lengua. Ah, también los ojos se me han vuelto rojos -aunque eso era debido a la piscina y el ordenador más que otra cosa- y he empezado a inyectar el furioso veneno procedente de mis caninos. Al final, en medio de tanto grito el ente antes citado se ha vuelto un gatito manso y Lilith-basilisco se lo ha comido.
Ya saben, nunca vayan a la guarida de la serpiente. Aún menos si está de mala leche y en fase de muda de piel. Hay que decir que el susodicho gatito manso estaba avisado de mis súbitas metamorfosis. Hace mucho tiempo que me conoce.
Eso si, no volveré a mi estadio ofidio en una larga temporada. Me he quedao' a gusto. Y como dice esa canción que tanto me gusta y que salía en las propagandas de pomada:
Piensa en miii, cuaaando sufraaas...


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